Cuando falla la hermenéutica

•abril 15, 2016 • 1 Comentario

La otra noche, la líder del grupo de red (o como se llame la reunión semanal en las casas), al compartir su “sentir” sobre Lucas 10, y en particular en el pasaje v10-15 comentaba que según ella, aludir a Sodoma y Gomorra en este contexto, es simplemente clarificar que cuando en la Biblia se habla del pecado de ambas ciudades, se trata de falta de hospitalidad! Y la buena chica repitió sin ton ni son de hermenéutica la retórica o la hermenéutica pro-gay.

Obviamente, tuve que dar una lección improvisada de interpretación bíblica, y recordarle que la aplicación de hermenéutica bíblica que usamos en la iglesia a la que asistimos, va por primero leer el texto, identificar lo que dice en el contexto del pasaje, en el contexto histórico, inclusive entender lo que significaba para el lector original, y luego interpretar para aplicar en el presente.

Buena gente, con buenas intenciones, con la mentalidad del Europeo que quiere “amar a todos”, pero al hacerlo, acaban errando por ignorar las escrituras y despojar a la gente de esperanza. Qué es lo que necesita el quebrantado sexual? amor, esperanza y verdad o mas bien afecto, flexibilidad y mentiras? Me da mas bien pena por las generaciones que vienen por detrás…

Christopher Yuan: Salida de un país lejano

•octubre 16, 2015 • 1 Comentario

7 argumentos no-religiosos sobre el tema del matrimonio gay

•octubre 12, 2015 • Dejar un comentario

Ravi Zacharias en el tema de la homosexualidad

•septiembre 3, 2015 • Dejar un comentario

Tango Cambalache

•septiembre 3, 2015 • 6 comentarios

IMG_1633Cuando comencé el blog en 2007, lo hice como catarsis para mi mismo, y sin pensar en que otros iban a leerlo. Alguna vez ya escribí que para mi es más fácil entenderme a mi mismo si lo escribo y lo que leo es lo que siento o vivo. En los primeros post fui bien claro, mi intención fue y será el proseguir a la meta, pese a que la meta parezca lejana. Justamente revisando el inicio del blog, me di cuenta de que ya entonces era desalentador escuchar o leer las historias de cristianos que se volvieron atrás y abandonaron la fe, para unirse a un híbrido religioso que les permite creer que su camino es recto en su propia opinión. Y de ahí me vino a la memoria el tango Cambalache… Todo es igual, todo sigue siendo lo mismo en el mundo, ya sea en el siglo I o en el 2015. “¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor!”

Proverbios 12:15 (RVR1960) “El camino del necio es derecho en su opinión; Mas el que obedece al consejo es sabio.”
Proverbios 14:12 (RVR1960) “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.”
Proverbios 21:2 (RVR1960)“Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.”

Ya siglos antes de la venida del Mesías, era obvio que es necedad considerar el propio camino derecho… Una necedad del corazón que quiere seguir con sus gustitos y no rendirse por completo a Dios. Nada ha cambiado tampoco desde el 2007 cuando el blog comenzó. Cada vez se suman mas personas al movimiento pro-gay, cristianos que se vuelven activistas de igualdad por el bienestar de la igualdad en si, sin siquiera conocer la realidad pastoral que viven las personas con AMS. O también, hay muchos que cansados de luchar, optan por tomar una salida conveniente, y lanzarse en pos una nueva fe, la del cristiano-homosexual (como lo hizo Vicky Beeching y reporté en 2014).

Una de las cosas que más me llamó la atención en el pasado, es que los “testimonios” de la gente que deja el cristianismo para abrazar la vida gay van más o menos siempre acorde con las siguientes líneas: “Viví sofocado/a en un ambiente cristiano homofóbico, traté de cambiar y volverme hétero, y como no funcionó, ahora me acepto como soy, y abrazo mi homosexualidad, y espero/exijo de los demás que me acepten así”. Interesante que estos testimonios son siempre centrados en la persona, en sus derechos, en sus pulsiones y deseos, pero muy pocas veces esos testimonios se centran en un encuentro con Cristo. Muchos/as ponen que finalmente han descubierto un Dios que los ama y les permiten seguir en sus caminos que les parecen derechos. Pero el encuentro con Cristo siempre trae cambio, nunca te deja igual… Recién escuchaba un sermón, y el hermano, haciendo buena hermenéutica de Romanos 1 y 2 decía que el peor castigo que Dios nos puede dar, es dejarnos a nuestro libre albedrío y dejarnos hacer todo lo que nos apetece. Cuán cierto. Pues al final, ese camino de hacer lo que nos da la gana, acaba destruyéndonos. Martin Lutero describió el pecado como “homo incurvatos in se” (el ser humano encorvado en si mismo), que no nos deja “alzaré mis ojos a los montes de dónde vendrá mi salvación” (Salmo 121.1). Toda esta parafernalia nos vuelca hacia nosotros mismos, y nos hace perder la perspectiva de la cruz y del Reino de Dios que trae restauración.

Pienso en el chico quien, dejando la fe, se ha unido a una iglesia pro-gay, donde su relación de triángulo amoroso con otros dos hombres (casados entre ellos dos) es validada y aprobada y aplaudida, y su identidad se basa en su orientación sexual. Ahora vive “feliz” en medio del desenfreno en el que su estilo de vida alternativo le permite. Obviamente, una vez que uno se sale del contexto seguro de la fe, los límites comienzan a desaparecer, y cualquier cosa se vuelve “aceptable”. Todo es “recto en su propia opinión”. No hay nada nuevo bajo el sol … El autor del tango Cambalache se hubiera quedado boquiabierto al ver los desmadres a los que hemos llegado, ochenta años mas tarde.

También pienso en que para muchos ha sido frustrante el comenzar este camino, y pasados los días, meses y lustros, se dan cuenta de que las atracciones por el mismo sexo no han cambiado o disminuido, y por lo tanto, no ha habido una conversión hacia la heterosexualidad. Francamente, si la expectativa era transformarse de homosexual a heterosexual, fue una expectativa falsa, frustrante y decepcionante. La heterosexualidad y el matrimonio no son en si mismos el objeto de esta lucha y de este caminar. El objetivo es ser más como Jesús el Mesías, y vivir en la identidad de hijos de Dios que tenemos, precisamente gracias a la obra de la cruz y de Jesús en ella. Si Jesús no hubiera resucitado, entonces, revolquémonos en el pecado. Porque Jesús ha resucitado, tenemos esperanza y aliento para perseverar pese a las luchas y pese a todos los que en masa se suman a los que se unen a la nueva religión pro-gay.

Varias veces he escrito que cuando me siento aislado en esto, recuerdo que Dios le recordó gentilmente a Elías que habían 7000 otros que no habían comprometido su fe (1 Reyes 19:18) ; y recuerdo la promesa de Jesús “no temas, estaré contigo hasta el fin del mundo”, y la visión del Salmo 91 “caerán miles a tu lado, y diez miles a tu diestra, pero a ti no te llegará”.

Así que sigamos caminando por la calle de la Esperanza, la esperanza segura y certera en la resurrección del cuerpo, y en la obra restauradora de Jesús en nuestras vidas.

Idolatria oculta

•agosto 31, 2015 • 4 comentarios

IMG_1617

Este post se ha tardado, y cada vez que estoy a punto de cerrar el blog, es como que surgen nuevas razones para no hacerlo. Primeramente, gracias a quienes escriben a miluchainteriorarrobagmailpuntocom, a quienes mandan mensajes o respuestas a los posts, y animan a seguir escribiendo.

A estas alturas de mi vida, lo urgente se hace prioritario y deja menos espacio a lo importante. El blog y los seguidores son lo importante, sin embargo, el trabajo y las nuevas situaciones en las que me hallo, han sido barreras para escribir en el blog.

Recién estuve pensando en lo que significa el mantener ídolos en lo secreto. Después de leer Génesis 31, caí en cuenta de que en muchas ocasiones, he sido igual que Raquel, tal vez todos lo hemos sido. Primeramente, Raquel roba los ídolos de oro de su padre. Al hacerlo, ocasiona no solamente un malentendido, sino una crisis familiar severa. Asimismo, trae maldición sobre ella misma y su casa. Y en lugar de descubrir su acción, la completa con una mentira y manipulación. Obviamente, los ídolos de oro eran suficientemente pequeños como para que puedan ser ocultados y ella hubiera podido sentarse sobre ellos.

Esta temporada me he dado cuenta de que cuando estoy confrontado con sentimientos, cuando tengo que pasar por buenos o malos momentos, y tengo que sentir los sentimientos asociados, tengo una cierta tendencia a buscar consuelo o premio donde lo hice en el pasado. Por ejemplo, si en mis relaciones familiares no me siento “suficiente”, entonces me comparo con otras personas, me hallo falto, y puedo entretener pensamientos lujuriosos. O si me veo fuera de estado físico, lo propio. Pero lo que no me había dado cuenta es que es similar la reacción, si es que estoy contento o si he perdido a un familiar, mi mente se va a buscar compensación. Y es en esas compensaciones que se hallan los ídolos. He ido contando los ídolos pequeños, primeramente sería la fantasía sexual, recordar algunos momentos de placer del pasado, o ser tentado a usar internet para ver imágenes o videos; luego, la comida, si, la comida, aquella substancia socialmente aceptable, puede ser también una fuente de “consuelo” que no es Jesús; ha sido un alivio cuando una hermana, durante un retiro, me dijo “eres libre para escoger no comer”… he visto que el kick del trabajólico es algo que busco constantemente, pese a saber que mi identidad reposa en saber que son un hijo amado de Dios. En algún momento pensé que el dejar la vida gay y su estilo de vida complaciente era suficiente. Y me doy cuenta que eso ha sido solamente el primer paso, y que hay mucho más por trabajar y hay mucho más por recibir de Dios.

Igual que Raquel, cuántas veces no nos hemos visto en situaciones en las que ocultamos nuestros deslices? Una vida de rendición de cuentas y de solidaridad con otras personas es primordial para perseverar. No es tema de hacer lo que nuestras pulsiones nos indiquen, sino de encontrar lo real en relaciones humanas. Necesitamos afecto, atención, abogacía y afirmación. Si no obtenemos esas cosas básicas de forma legítima, las obtendremos de manera ilegítima, usualmente acudiendo a los ídolos del sexo, la comida, el dinero, el trabajo, el Facebook… Y como no llevamos una vida de rendición de cuentas, nos acostumbramos a las recaídas. Recién he visto un panfleto sobre PORN AGAIN CHRISTIANS, el cual es elocuente, la pornografía y la masturbación resultante se han vuelto una realidad que infiltra las iglesias. Igual que con Raquel, se puede ocultar la evidencia, pero el ídolo oculto solamente trae muerte, maldición y desolación. A quién nos volcamos cuando necesitamos amor, aceptación, perdón, consuelo, afirmación, atención? Gran pregunta, pues la respuesta nos dirá quién es nuestro ídolo, usualmente una adicción, y que tenemos que renunciar y tratar como se merece: eliminación radical.

Igual que Raquel, cuántos hogares se han sacrificado en el altar de la pornografía? Es una desgracia el daño que se causan a los cónyuges, a los hijos y a la iglesia. Alguna vez, hablando en un grupo de varones, salió a luz que debido al uso de pornografía, les costaba demasiado el llegar a la iglesia el domingo y participar en la alabanza, se sentían hipócritas, pero al mismo tiempo, no sabían cómo sacar las cosas a la luz y enfrentarlas. Cuánto más con adicciones a comida (o efectivamente a la ausencia de comida), o las adicciones al trabajo, al cigarrillo/tabaco, alcohol y otras sustancias? Son todas síntomas de lo mismo, necesidades no cubiertas, y que no se hablan o no se tratan.

El peso de mantener temas ocultos es pesado. En mi vida, algo que ha sido excepcionalmente útil, ha sido la rendición de cuentas frecuente con un amigo, en cada nuevo lugar donde llego a vivir, Dios ha permitido que pueda establecer estas relaciones de rendición de cuentas con mis pares. Y Dios ha provisto mentores a lo largo del camino, varones con quienes puedo hablar y comentar temas, y aprender de su sabiduría. Para ello, se requiere no solamente que haya gente, sino que yo esté dispuesto a ser vulnerable, y pagar el precio de traer cosas a la luz.

In gay we trust

•junio 28, 2015 • 4 comentarios

IMG_1612Esta fotografía tomada en la marcha del orgullo gay 2015 en #Lyon, #Francia, muestra a uno de los participantes con el rótulo pintado en el pecho “in gay we trust”, haciendo eco a la declaración estadounidense “In God we Trust”, que se halla inclusive en sus billetes.

Pocos días mas tarde, el Congreso de los Estados Unidos ha hecho legal el matrimonio entre personas del mismo sexo en todos los estados de la Unión.

Al ver esto, me pregunté “es esta una declaración religiosa o política?” Y sigo sin respuesta.

Lo que si me ha llamado la atención es toda la bulla que ha generado la decisión estadounidense. El matrimonio gay es una realidad en tantos otros países, que se vuelve trivial. El desafío de la iglesia permanece: dar una respuesta pastoral a quienes llegan a la iglesia con transfundo de una vida en el mundo gay.

Cuando lleguen los gays a la iglesia, porque van a llegar, casados o no, tal vez no sean los chiquillos militantes y llenos de “alegría” que pululan en las marchas del orgullo gay, sino, mas bien, hombres ya maduros, solos, quebrantados, tal vez enfermos no solo con VIH sino otras ETS, y que van a necesitar una iglesia que los reciba y acompañe a través de discipulado y con presencia… va a ser otro desafío.

Mucho rollo que cortar, y poco tiempo.

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 170 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: