Y cada quien hacía lo que bien le parecía

Y cada quien hacía lo que bien le parecía, es la frase con que acaba el libro de los Jueces, la frasesita de lo que hacían los Israelitas antes de tener un rey. Impresionante, pero las cosas no cambian en general, el ser humano tiene la tendencia a ser el propio juez y a “hacer lo que a uno bien le parece”. Hay toda una ética y una filosofía detrás. Ahora, se llama postmodernismo, aunque a mi me parece que siempre ha sido parte del espíritu humano y caído el “hacer lo que a uno bien le parece”, independientemente de las consecuencias para los demás.

Aprovechando la disponibilidad de Wikipedia, comparto con ustedes unas cuantas características del posmodernismo:

Las principales características del pensamiento post modernista son:

Antidualista: Los post modernistas aseveran que la filosofía occidental creó dualismos y así excluyó del pensamiento ciertas perspectivas. Por otro lado, el post modernismo valora y promueve el pluralismo y la diversidad (más que negro contra blanco, occidente contra oriente, hombre contra mujer). Asegura buscar los intereses de “los otros” (los marginados y oprimidos por las ideologías modernistas y las estructuras políticas y sociales que las apoyaban).

Cuestiona los textos: Los post modernistas también afirman que los textos -históricos, literarios o de otro tipo– no tienen autoridad u objetividad inherente para revelar la intención del autor, ni pueden decirnos “que sucedió en realidad”. Más bien, estos textos reflejan los prejuicios, cultura y era particulares del escritor.

El giro lingüístico: El post modernismo argumenta que el lenguaje moldea nuestro pensamiento y que no puede haber ningún pensamiento sin lenguaje. Así que el lenguaje crea literalmente la verdad.

La verdad como perspectiva: Además, la verdad es cuestión de perspectiva o contexto más que ser algo universal. No tenemos acceso a la realidad, a la forma en que son las cosas, sino solamente a lo que nos parece a nosotros

Para quienes luchamos con las tendencias homosexuales, el postmodernismo es una tentación irresistible. Transar, flexibilizar, y mirar las cosas desde perspectivas ajenas a una metanarrativa (por ejemplo la de un Dios que viene cada vez a rescatar a su pueblo), y mas bien nos permite decidir por nuestra cuenta lo que es bueno y lo que es malo. Entonces, como la verdad es relativa (pese a que en la Biblia claramente vemos que Jesús es LA VERDAD), comenzamos a relativizar todo; mas aún, en el cuestionamiento de la autoridad, relativizamos quién pueda decir algo. En el mundo científico son los diplomas los que te autorizan a hablar como especialista; en lo demás, todo es flexible, no hay verdades absolutas, depende de “cómo yo lo vea”.

Y es esta mentalidad la que es tentadora. Para algunos, es relativo el abandonar la fe cristiana (me refiero a la Evangélica) para unirse a religiones paganas debido a la espiritualidad o las espiritualidades alternativas que estas ofrecen. Inclusive, muchos piensan que porque algunas comunidades de la iglesia de Roma encienden velitas y hacen cantitos bonitos junto con los evangélicos (como en Taizé u otros grupos carismáticos), entonces se puede pasar por alto otros temas que si nos separan, y mientras se sienta “bien”, no hay problema, todos tenemos que amarnos muy bien y muy aceptar que cada quien puede ver las cosas a su manera. Otros, se van a las espritualidades del tipo de la Nueva Era, siguiendo los sentimientos y las sensaciones que dan las meditaciones y las prácticas religiosas. Como no hay un referente, como todo es tan flexible, y las doctrinas son “interpretaciones de tiempos antiguos”, entonces no hay algo firme a lo que agarrarse.

Y obviamente, llegamos a la sexualidad: si se puede transar en doctrinas, qué le impide a uno tranzar con sexualidad? Si vienen mis colegas gay y me dicen “pero hombre, si se siente bien, si se aman dos personas, qué de malo tiene que consumen su amor, si no le hacen daño a nadie”. Quién dice lo que es bueno y lo que es malo? Ellos me dirán que los cristianos se dividen demasiado, que no hay gente que permanece firme, pues si bien unos tranzan con su sexualidad, otros tranzan con la avaricia, otros tranzan con el egoísmo, los mas con el chisme, otros, con el juicio, y así sucesivamente nos descalificamos para dar testimonio de la resurrección.

El Cristianismo radical es políticamente incorrecto. Entiendo que es más fácil tranzar. El sistema del mundo lo pide a gritos. Decir que hay UNA SOLA VERDAD, es irse contra la corriente. Decir que SOLO JESUS ES REY Y QUE SOLO EL TRAE SALVACION, es un mensaje que la mayoría no quiere escuchar, principalmente porque confronta: te confronta a morir a ti mismo y dejarlo reinar.

Y al final, todo acaba en “creencias”. Creer es pensar, si, pero creer es también un desafío, pues al final, todos hacen su sistema de creencias. Unos creen fielmente que si dos personas se aman, pueden consumar su afecto de forma sexual. Eso es una creencia, casi religiosa, se da por hecho aqui en Europa. Y como no hay realmente quien diga lo que es bueno o malo, pues no hay absolutos, no hay autoridad digna de hacerlo, entonces estamos en serios problemas.

Otra vez es catarsis, el que lee y entiende sabe de lo que hablo…

El posmodernismo

~ por refreshingfromheaven en junio 17, 2011.

4 comentarios to “Y cada quien hacía lo que bien le parecía”

  1. Profundo post, amigo. Me pregunto si el postmodernismo es la ideología del hombre del S.XXI una verdad parcial y acomodada, y el “haz lo que quieras con tal de que a nadie le hagas daño” me parece tan insípido y rebajado como la leche descremada… jajaja… pero no niego que cuando la senda es estrecha y las convicciones se ponen a prueba, la leche rebajada parece tentadora, y los pensamientos acomodaticios del postmodernismo parecen dar cabida a una fe extraña que nos permita hablar de Cristo, vestir camisetas de Cristo y también relajarnos moralmente (y sexualmente).

    Pones en la etiqueta “debate” yo te pregunto (porque me lo he preguntado) qué hacemos? el homosexual promedio es postmoderno por excelencia: “mi verdad es la que me sirve a mí, al final de cuentas lo que hago me hace feliz y a nadie más le debe importar” Y sin embargo creo que aunque se debe hablar de manera radical, tener convicciones y ser sal en medio de lo insípido, debe haber una manera de guiarlos hacia el amor de Dios que sacia el corazón de primera mano. Hartos estamos todos de vivir de amores mediocres, y ese puede ser el punto de partida. ¿Qué hacemos? ¿cómo llegamos a esas personas? ¿qué lenguaje utilizar?

  2. Ay amiga, la verdad es que ya no sé qué lenguaje utilizar, pues parece que si hablo, lo hago con un transfondo “modernista” y con verdades absolutas, políticamente incorrectas… El asunto es que tiene que haber integridad y congruencia. Si hablamos de Jesús el Cristo (el Mesías, el Ungido, el Rey) y encima nos llamamos “cristianos” entonces debiéramos ser como El, gente de integridad. Una integridad que hace mucha falta hoy por hoy.

    Y no es solamente un temita de ser amplios de criterio en temas de moralidad, es también hasta dónde flexibilizamos nuestras doctrinas y creencias. Alguien dijo que todos en algún momento de nuestras vidas hemos creído herejías, pero el tema no es en mantenernos y publicar las herejías, sino mas bien ir rechazándolas y siendo si flexibles para cambiar nuestra mentalidad para ser íntegros.

    Un antiguo dicho evangélico era “muéstrame algo que está en la Biblia y que yo no enseño, y lo enseñaré; muéstrame algo que no está en la Biblia y que yo enseño, y lo dejaré de enseñar”… Este es el tipo de flexibilidad que uno anhela, no la otra, la de relativizar todo.

    Un abrazo!

  3. amigo he tratado de responderte varias veces y siempre pasa algo.. en fin… estoy de acuerdo contigo… es necesario ser radicales, tener una justicia superior, algo que aunque les queme sientan que lo necesitan… una paz del corazón. Y tambien es muy cierto que a veces creemos herejías,, yo lo he hecho…pero cuando estoy en circunstancias difíciles como ahora me doy cuenta q nada hay más grande e infalible que la Verdad de Dios. un abrazo amigo…

    • Amiga, disculpa que no te haya contestado antes… mil cosas al mismo tiempo, y como sabes, los hombrecitos solo podemos hacer una a la vez! Siempre tan acertada en tu comentario y al final, como bien dice el Eclesiastés, al final de cuentas, solo cuenta el temer a Dios y guardar la fe, es el todo del hombre…

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