Queja sobre la retórica anti ex-gay

Pareja gayAprovechando el feriado, he tenido ocasión de visitar varios blogs hoy. Uno que me ha llamado la atención, en inglés, se llama “sexualidad y la Biblia“. Es un sitio en el que presentan muchos videos de youtube en los cuales se cuestiona, desde un punto de vista secular, todo lo referente al movimiento ex-gay. Llama la atención el hecho de que ellos tienen por obvio o generalmente aceptados un sinnúmero de pre-conceptos sobre el movimiento en si. Al tiempo que muestran cosas ciertas, me da la impresión que yerran el blanco en cuanto a la verdad.

Primeramente, creo que el error es pensar que la expectativa que uno debe tener en cuanto a los resultados es volverse inmediatamente heterosexual, casarse y tener hijos. Cuando yo comencé con las terapias de ayuda para salir de la homosexualidad, nadie me prometió volverme “straight” por arte de magia. Sin embargo, mi caminar con Cristo no ha sido nunca antes mejor que desde ese momento en que acepté la lucha interior con la homosexualidad. Tal vez antes simplemente la negaba. Lo cierto es que en el proceso he ido conociendo un aspecto diferente de Dios, que me acepta y ama tal como soy, y que El ha visto el resultado final del Sacrificio en la Cruz -aplicado a mi vida- y eso es lo que cuenta.

Segundo, durante las sesiones con el ministerio ex-gay, y con la guía del Espíritu Santo, he ido analizando y descubriendo una serie de eventos de mi pasado que, combinados con mi personalidad, han dado como resultado el que yo sea una persona con atracciones hacia el mismo sexo. Lo importante en este punto no ha sido el echarles la culpa a mis padres o antepasados de mis acciones o decisiones, sino mas bien aceptar el hecho de que no todo fue perfecto en su momento, y que yo había acarreado una serie de heridas en el alma que se han manifestado de alguna manera en mi atracción hacia las personas del mismo sexo. También he aprendido y vivido que Dios puede sanar las memorias.

Tercero, el hecho de que una persona pueda volverse atrás o caer en pecado homosexual no quiere decir que todo este proceso no valga la pena. Aquí se parte de la premisa que la sexualidad u orientación sexual determinan la identidad de una persona. Esto es falso, pues lo que determina la identidad de una persona es quien hizo a la persona, Dios mismo, y ha revelado en Su Palabra lo que es bueno y lo que pide de nosotros. El proceso es el de comenzar a andar en la verdad de Jesucristo y no en las falsas premisas de la antigua naturaleza y mentalidad. El aceptar las palabras “tu eres mi hijo amado en quien me complazco” son la base de la identidad verdadera del cristiano, independientemente de su lucha espiritual. Ahora bien, todo el mundo tiene luchas a lo largo de su vida, diferentes tentaciones, y en momentos es más fuerte para resistirlas y en otros momentos es menos resistente. So what? Si alguien cae en pecado, se arrepiente y sigue adelante, no creo que esto sea justificativo para que la gente cuestione su integridad cristiana. Todo lo contrario, el justo se cae siete veces y siete veces se vuelvea levantar.

Cuarto, los cambios externos si bien pueden ayudar, por ejemplo dejar los comportamientos amanerados, las vestimentas extravagantes, el hacer deportes de “macho” o cosas por el estilo, no son pues la respuesta al problema. Los cambios externos son eso, externos. Solamente Dios por su Espíritu Santo puede cambiar el interior de las personas, y solamente El puede transformar nuestra mente, tal vez mediante disciplinas espirituales -tales como leer la Biblia, meditar en ella y orar-, o mediante un proceso que puede tomar tiempo conforme a la voluntad de Dios. Tal vez se necesita volver a aprender a disfrutar y asociar la alegría con la santidad.

Quinto, el problema político es lo que más daño hace a los homosexuales. Me revienta la actitud de muchos cristianos que se escandalizan cuando piensan o hablan de la gente gay. Me parece anti bíblico que te digan que si eres homosexual te vas al infierno y te dejen ahí colgado. Me parece el colmo que se utilice este tema para competir en el mundo político. Y me cansa que no hayan suficientes recursos dentro de la iglesia -normalmente por la ignorancia supina de algunos líderes sobre la temática gay- para acompañar a la gente en su caminar con Cristo, y hallar integridad en El y solamente en El. El problema de esto es que la iglesia se encuentra dividida, ya sea eres “liberal” y aceptas la homosexualidad como un estilo de vida aceptado por Dios, o eres “fundamentalista” y rechazas todo lo que tenga que ver con la homosexualidad. Sin embargo, son escasos los lugares cristianos -léase iglesias- donde se pueda ministrar de manera adecuada a quienes luchan con la homosexualidad, o inclusive a quienes ni siquiera luchan contra ella!

Sexto, cuántas veces debo perdonar a mi hermano? Hace un par de semanas tuve una charla con unos amigos míos, una pareja casada, con quienes hemos charlado un poco sobre cómo evangelizar a los gays. Y francamente si el mensaje es “te vas al infierno”, obviamente no vamos a alcanzar a nadie. En el caso hipotético que una pareja gay venga a la iglesia, y encima que se quede, me pregunto cuánto tiempo hay que esperar para que dejen su pareja y cambien el estilo de vida. Estos amigos me decían que si luego de un tiempo no siguen los “consejos” de la iglesia, pues hay que considerarlos como publicanos y pecadores … qué se hace con los publicanos y pecadores? pues se les comparte el mensaje del amor de Dios para con ellos, y el mensaje de un Dios que los espera siempre con los brazos abiertos. Ahora bien, si no podemos modelar este tipo de comportamiento, malos portadores de la imagen de Dios somos!

Séptimo y en consecuencia, todavía tenemos mucho que andar para poder ministrar a quienes vienen de un transfondo homosexual. Siempre pienso que Jesús hoy estaría con menor frecuencia en las iglesias, y con mayor frecuencia entre los gays y todos los otros quebrantados que necesitan a gritos una relación personal con El.

pareja_gan.jpgVolviendo al blog que me ha “inspirado” este post, pienso que dicen muchas cosas ciertas, que tal vez los cristianos tenemos que escuchar de vez en cuando, y en consecuencia cambiar nuestras actitudes y acciones. Esto que acabo de escribir no quiere decir negociar los valores bíblicos y la esencia del Evangelio (por ejemplo tratando de encontrar aspectos pro-gay en la Biblia). A lo que me refiero es a ser más para nuestra generación como Jesús lo fue para la suya. Si su mensaje no hubiera sido radical, nada hubiera cambiado en el mundo. Si su resurrección no es la garantía de nuestra herencia, entonces nada tenemos que ofrecer al mundo.

Las fotos que comparto hoy son de dúos de hombres paseando en mi ciudad. Si son gay o no, no lo sé. Simplemente las comparto como parte de aquello que veo a diario, y de la realidad que me confronta día a día con mi lucha interior.

~ por refreshingfromheaven en noviembre 1, 2007.

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