Honestidad

Hoy estoy pensado en todo el proceso por el que he pasado. Esto se debe a la reacción que un blog ha tenido con respecto al mío. Recuerdo cuando comencé el blog, fue para expresarme, una especie de terapia y lugar de expresión y catarsis, cuyo único lector debería ser yo. Siempre me ha ayudado el escribir para poner mis ideas en orden. Alguna gente dibuja, pinta o hace otras cosas, yo escribo. Los crios estos se hacen la burla de un post del blog, sin siquiera haberlo leído, y me lanzan una diatrabia de respuestas cínicas que dan pena.

Recuerdo que la primera vez que compré una revista con hombres desnudos, había un comentario de un tipo, bastante viejo por su propia descripción, el cual relataba de su último encuentro sexual que fue con un jovencito al que tuvo que pagarle por los servicios. El final de su carta era de lo más triste, pues el tío no tenía esperanza alguna, y el tipo advertía a los lectores de lo triste y sola que es la vida para los gays, pues su valor se va depreciando con los años y tal vez los kilos. El tipo este tenía razón, pues todos los homosexuales que he conocido lo único que buscan en sus parejas es la pinta y la juventud.

Me llama la atención el cinismo de estos niños. Simplemente no quieren ni ver ni oir lo que no les gusta. Puro hedonismo, dar rienda suelta a los placeres carnales y vivir las cosas mientras tanto. Eso es el mundillo gay: no ver lo obvio. Como el cuento de Christian Andersen sobre el traje del emperador! unos truhanes aparecieron diciendo que ellos tenían unas telas “especiales”, y que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida.

Cuando estuve en el mundillo gay, al principio, debo decir que todo era color de rosas (literalmente). Podía escoger el hombre que quisiera en la discoteca gay de la ciudad, o en cualquiera de los pubs de ambiente. Como no tenía mucha experiencia, me “enamoraba” con mucha facilidad. Pero cada uno de los chicos con los que estuve tenían muchos más problemas emocionales de los que yo mismo tenía, y tarde o temprano esto acababa dándonos cuenta de que la cosa no marchaba entre nosotros. Dependencias emocionales o codependencias eran la norma. Chicos tratando de mostrarse seguros de si mismos, y a la vez tan inseguros. En las fiestas de las asociaciones gay de la universidad vaya que puedes escoger. Y venían los mayores de cacería, con mucha paciencia para hacer caer a las presas ingenuas. Depresiones, intentos de suicidio, baja autoestima, y claro adicciones sexuales son la norma entre los gays. Y no lo digo como alguien que nunca estuvo “dentro” del mundillo. Pues lo he conocido a profundidad. Lo triste es que la gente no se da cuenta de que es una espiral que va cada vez más y más abajo. No falta el mino que lo golpea a su pareja (demasiado común), el sado-masoquismo, los encuentros en parques, en baños públicos, en centros comerciales, en circuitos deportivos, en gimnasios, y en casas de sexo son la norma. Y los chicos van entrando poco a poco en esto, hasta volverse adicto. Recuerdo uno que era adicto a los saunas gay, y me dijo: es adictivo, no intentes nunca ir a uno. Me alegro haberle hecho caso a su consejo.

Parejas? Los más estables que conozco están juntos desde la universidad. Pero lo tienen claro, si hubieran algunos “deslices” van a seguir juntos. Y vaya que se deslizan a los brazos de unos y otros. El resto de parejas son parejas que duran un tiempo corto, y luego que se pasan los fuegos artificiales (como bien describe Buggin Out), comienzan las decepciones, y se enfría la cosa. Y es que dos hombres no pueden darse el uno al otro lo que no tienen … Pero claro los lectores eventuales podrán reírse de esto, o tal vez temblar de terror pues el tiempo se les va pasar muy rápido y se van a encontrar solos y sin poder acudir a nadie.

Las buenas noticias son que aunque viejos, gordos y feos, Jesus siempre va a estar esperándolos con los brazos abiertos.

Dejo el video de Billy Joel “Honesty”

~ por refreshingfromheaven en agosto 30, 2007.

2 comentarios to “Honestidad”

  1. Soy una persona feliz, con una autoestima completa, no me gusta salir especialmente de fiesta y desde luego estoy muy lejos de tener ‘adicción sexual’

    Todas esas características que dices tú que ‘son la norma entre los gays’… será lo que has visto tú, pero yo en España desde luego que no.

    Los estereotipos hacen mucho daño, no los afiances.

    Saludos.

  2. Si tú mismo revisas con ojo crítico tu post serás capaz de darte cuenta de cuántos apriorismos esgrimes que no tienen fundamento. Ni el mundillo gay es así, ni existe un mundillo que no sea minoritario, ni das motivos para pensar que los encuentros en parques o en saunas sean moralmente negativos. Yo tengo una vida muy standard y me relaciono con personas que no se diferencian en eso de sus padres o sus abuelos. Por eso no me gusta que me digan que mi vida transcurre en el hedonismo.
    Otra cuestión es si Jesús me espera con los brazos abiertos: eso ya es una cuestión de fe, nunca me he sentido inclinado a depositar mis esperanzas en ídolos de madera policromada que, representando escenas sangrientas de tortura y muerte, encarnan supersticiones sobre la culpa y el pecado.

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