Recientemente un amigo me hizo caer en cuenta de que hay una especie de explosión en la red respecto a Lonnie Frisbee, al cumplirse diez años de su partida a la presencia de Dios. Lo que le pareció mas sorprendente a mi amigo es que nadie lo había mencionado antes, y que se sepa tan poco de este hermano. En dos ocasiones previas escribí posts sobre Frisbee, el primero en 2009 aquí y el segundo en 2010 aquí. Obviamente, en el mundo hispanohablante, el rol de Frisbee puede considerarse reducido, aunque es posible que haya influenciado con su testimonio a jóvenes del tiempo del Jesus Movement (o Jesus People) y de esta forma haya impactado indirectamente los avivamientos latinoamericanos. Frisbee fue muy cercano a Kathryn Kuhlman, y fue instrumental en el avivamiento que dio paso primero al Jesus Movement, y posteriormente a dos denominaciones, Calvary Chapel y Vineyard (La Viña), ambas con crecimiento constante.
Frisbee es para mi el recordatorio de que Dios usa al quebrantado. Fue instrumental en el avivamiento en medio de la comunidad hippie de los 70′s, pese a tener un trasfondo en el ambiente gay. Nótese que de acuerdo con su testimonio, fue abusado de niño, y creció en un ambiente de alcohol y violencia intrafamiliar. Con ese equipaje, no es de extrañar que en su adolescencia haya practicado el estilo de vida homosexual, además de haber sido consumidor frecuente de drogas. Cristo vino a rescatarlo en determinado momento, y fue tal el impacto, que Frisbee inmediatamente se dedicó a predicar el evangelio, y le siguieron señales y prodigios.
En el clima tan tenso de estos días debido a los debates en USA sobre el matrimonio gay, y luego de todos los problemas que han enfrentado muchas denominaciones con respecto a las relaciones de parejas homosexuales, es importante dejar en claro que el ejemplo de Frisbee es fundamental. Fue un hombre que luchó con la homosexualidad, vivió en un tiempo en el que el cuidado pastoral era inexistente o incipiente (seguramente al tiempo en que otros ministerios comenzaban a desarrollarse), en el que no se conocía mucho sobre las raíces de esta orientación, y sobre todo, en un tiempo en el que no se conocía muy bien de las consecuencias físicas del estilo de vida gay. En ese contexto, Lonnie siempre dejó en claro que el acto homosexual era pecado, pura y simplemente. Fue el fruto de su tiempo. Doy gracias a Dios de que ahora estamos en otro tiempo y tenemos mas herramientas que entonces.
RIP Lonnie.
Pongo un extracto mal traducido del libro The Quest of the Radical Middle (Bill Jackson) que tiene un anexo dedicado a Frisbee (David di Sabatino).
Perder la premisa subyacente de la biografía de Frisbee – que Dios arriesgaría su reputación alinéandose con un personaje tan frágil – es ignorar el potencial que se encuentra subyacente en cada uno de nosotros. El que Dios “ha escogido lo vil del mundo y lo menospreciado” (1 Cor 1:28), debería hacer que nos regocijemos con humildad. Finalmente, necesitamos preguntarnos a nosotros mismos cuando señalamos a alguien como Frisbee con un dedo acusador: ¿Es la línea entre el santo y el pecador claramente definida para cualquiera de nosotros?




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